Acceso a tu pedido

Qué protege el acceso a tu pedido y cómo recuperarlo

Tu pedido no tiene cuenta ni contraseña, y su dirección no se adivina: se abre con un enlace privado y nada más. Aquí explicamos en qué consiste esa protección desde la compra hasta la descarga, por qué el acceso no dura para siempre y qué hacer si el enlace se pierde, caduca o llega a manos ajenas.

  • Enlace privado
  • Sin cuenta ni contraseña
  • Límites visibles en el pedido

El enlace del pedido es la única llave. No hay cuenta que robar ni contraseña que adivinar.

El acceso, punto por punto

De qué está hecha la protección de un pedido

No es una idea vaga: son cuatro medidas concretas que acompañan al pedido desde que lo haces hasta que descargas el archivo.

Un enlace que no se adivina
La dirección de tu pedido lleva un identificador aleatorio, no un número correlativo, así que no se llega a ella probando combinaciones. De ese enlace guardamos únicamente una huella irreversible, de modo que ni nosotros podemos reconstruirlo.
Nada que descargar antes del pago
Mientras la red no confirme el pago, no hay ningún archivo que abrir. Las cuentas quedan reservadas para ti; el archivo se prepara después, cuando llegue esa confirmación.
Acceso acotado, no eterno
El enlace está acotado en el tiempo y en el número de descargas. Cuánto te queda de cada uno se ve siempre en la página del pedido, así que no tienes que llevar la cuenta tú.
Recuperación con verificación
Si pierdes el acceso, el soporte puede ayudarte después de comprobar que el pedido es tuyo. Lo que recuperas es lo que quede de los límites originales, no un acceso nuevo.
Si algo va mal

Qué hacer cuando el enlace deja de servir

Las tres formas habituales de quedarse fuera de un pedido tienen salidas distintas. Empieza por identificar cuál es la tuya.

¿Qué le pasó a tu enlace?
Lo perdí
Escribe al soporte desde el mismo correo con el que hiciste la compra. Antes de mover nada se comprueba que el pedido es tuyo, y esa comprobación es justo lo que impide que un desconocido reclame tu enlace.
Caducó o se agotaron las descargas
Pídele al soporte que lo revise. Mientras queden plazo y descargas, puede volver a emitirlo una vez hecha esa misma comprobación. La nueva emisión te devuelve el acceso a lo que reste de los límites originales, no pone el contador a cero.
Creo que lo vio alguien más
Trátalo como una filtración y avísanos cuanto antes. El enlace anterior se anula y el acceso se restablece para ti. Y no lo reenvíes ni lo publiques en ningún sitio, tampoco para pedir ayuda.
Por qué hay límites

Un enlace sin caducidad sería una llave abandonada

El enlace del pedido no lleva a una página informativa, sino al archivo terminado con tus cuentas. Quien lo tenga, lo abre. Esa es la razón de que tenga fecha de caducidad.

Sin caducidad ni recuento de descargas, bastaría con que apareciera una sola vez donde no debe: en un chat reenviado, en una captura, en el historial de un ordenador compartido. A partir de ahí, ese acceso quedaría abierto de forma indefinida. Los límites convierten un descuido en un incidente pasajero.

Por eso preferimos un acceso corto y verificable a uno cómodo y sin fin. Las cifras concretas no las publicamos aquí porque pertenecen a tu pedido: el plazo que queda y las descargas disponibles aparecen en su página, y esa es la única referencia que vale.

Qué significa aquí «protección del pedido»

La expresión tiene un sentido estricto y comprobable, no el de un sello de confianza. Consiste exactamente en esto:

  • El pedido se abre solo con su enlace privado, sin cuenta ni contraseña que robar.
  • Antes de que el pago quede confirmado no hay nada descargable.
  • El acceso está acotado en tiempo y en descargas, y lo que resta se ve en la página del pedido.
  • El acceso perdido puede recuperarse si el soporte comprueba que el pedido es tuyo, dentro de los límites originales.
  • No es un seguro ni una promesa de devolver el dinero. Los reembolsos y las sustituciones se deciden en la política de reembolso.